Cruceros: ¿una industria sólida?

La pandemia causada por el Coronavirus (Covid-19) afectó desde todos los frentes a la industria de los cruceros, considerada un motor económico que impacta globalmente a otras actividades como la portuaria y turística. ¿Pero será el virus capaz de acabar con esta rama del sector naviero? Veamos cuál es su horizonte…

El interés por viajar en barcos es fuerte, a pesar del brote por Covid-19. Esto se evidencia en los resultados de una investigación que realizó la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), que permitió cotejar las opiniones de los consumidores comparándolas con las de 2019 y principios de 2020. 

De los encuestados que habían viajado anteriormente en crucero, 87% indicó estar interesado en hacerlo en los próximos años, frente al 78% de 2019, lo que supone un aumento de 9%. Por otro lado, entre aquellos que aún no han realizado un crucero, 53% expresó que están interesados en hacerlo, mientras que el año pasado la cifra fue de 62%. Los resultados muestran que el interés general por los cruceros es muy sólido.

Sobre lo anterior, la redacción de www.noticiaspuertosantamarta.com consultó a Roberto Barceló, gerente Senior de Desarrollo Comercial de Port Everglades, ubicado en Florida (EEUU), quien consideró: “Es un voto de confianza a la industria de cruceros, porque la gente reprogramó los futuros viajes; es decir, el público tiene confianza. Se debe trabajar continuamente para fortalecer este sector. El regreso de los cruceros no va a depender de los puertos, porque hemos adoptado los protocolos de limpieza para mostrarle a la industria que se han hecho inversiones en los sistemas de bioseguridad, para elevar la confianza del pasajero y de las líneas navieras”.

Cruceros, una industria sólida

Aunque el Covid-19 pone en jaque esta industria, la población está afanada por viajar en los cruceros, y eso es parte de lo que hace que el sector sea tan resistente frente a la adversidad causada por esta pandemia. Los comportamientos sociales llevarán a la gente a volver a los mares cuando sea el momento adecuado, así como ha vuelto a los restaurantes, bares, cines, entre otros lugares públicos.

“La industria va a regresar porque tiene un impacto económico imprescindible a nivel local, nacional e internacional, son muchos los países que dependen de esta actividad; pero debe reinventarse para asegurarse de todos los procesos que den garantía que no se va a reiniciar un brote por Covid-19. Hasta que no se logre una vacuna comprobada hay que aprender a convivir con este virus”, indicó Barceló.

El regreso de los cruceros no va a depender de los puertos, porque hemos adoptado los protocolos de limpieza para mostrarle a la industria que se han hecho inversiones en los sistemas de bioseguridad”

Roberto Barceló, gerente Senior de Desarrollo Comercial de Port Everglades.

Los primeros zarpes

Se estima que mientras dure la pandemia, las líneas navieras operarán con el 20% de la capacidad de pasajeros, manteniendo el distanciamiento social en las zonas comunes de los barcos y al momento de la realización de los espectáculos; además, los itinerarios serán viajes cortos, lo que lleva a pensar si es rentable operar en estas condiciones. Por ejemplo, los cruceros miembros de CLIA no tienen fecha estipulada para navegar nuevamente, mientras que AIDA Cruises, la principal línea de cruceros de Alemania y parte de Carnival Corporation & PLC, ofrecerá a partir del 17 de octubre de 2020, viajes para Italia.

También Costa Cruceros reanudó sus actividades en Trieste, Italia. Costa Deliziosa fue el primer barco de la empresa en navegar de nuevo con un itinerario en el Sur de Italia, siendo: Trieste, Bari, Brindisi, Corigliano, Siracuse y Catania. La empresa solo aceptó italianos dentro del barco.

Las primeras líneas navieras en zarpar operan con el 20% de la capacidad de pasajeros.

MSC Cruises es una de las primeras compañías principales en aventurarse a las aguas con un gran barco, y los expertos del sector de cruceros lo ven como una prueba clave.

“De manera voluntaria, las líneas navieras extendieron las fechas de operación hasta finales de octubre. Esto dependerá de la manera en que se puedan implementar los protocolos necesarios para la reanudación y que los países lo hayan aceptado e implementado”, explicó Rafael Díaz Balart, coordinador para América Latina de la Asociación Americana de Autoridades Portuarias (AAPA).

Las principales compañías de cruceros, como Princess Cruises, también cancelaron viajes en regiones fuera de Estados Unidos, entre las que se encuentran Asia, el Caribe, América del Sur y la Antártida, hasta mediados de diciembre.

Impacto económico mundial

De acuerdo con la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, la industria genera más de 150 mil millones de dólares en actividad económica mundial y mantiene casi 2 millones de empleos. Cada caída mundial de 1% en los cruceros se traduce en la pérdida de hasta 9.100 puestos de trabajo y cada día de suspensión resulta en la pérdida de hasta 2.500 puestos de trabajo en todo el mundo.

Desde mediados de marzo, cuando comenzó la suspensión de las operaciones de cruceros, hasta finales de septiembre, el impacto mundial tiene una pérdida de 50.000 millones de dólares en actividad económica, 334.000 puestos de trabajo y 15.000 millones de dólares en salarios.

En Estados Unidos, la industria de los cruceros genera más de 53 mil millones de dólares en actividad económica y mantiene 421.000 empleos estadounidenses. Cada 30 cruceros desde puertos del país del Norte respalda un trabajo estadounidense; y cada día de suspensión de las operaciones de cruceros en los Estados Unidos resulta en una pérdida total de aproximadamente $110 millones en actividad económica y hasta 800 empleos.

“Los puertos de Estados Unidos representan el 50% de la industria de cruceros a nivel nacional, y dentro de este 50% el estado de la Florida tiene el 70%, por lo que va a tener una incidencia importante en la reanudación de las actividades enmarcadas en los protocolos de salubridad”, enfatizó el coordinador para América Latina de la AAPA.

Port Everglades, en Estados Unidos, es el tercero más ocupado por cruceros en el mundo, con un movimiento de más de 3.8 millones de pasajeros anuales. “Nos hemos mantenido por cinco años, tenemos una competencia amigable con los puertos de Cañaveral y Miami, que sobrepasa los 10 millones de pasajeros anuales por actividad de cruceros; es decir, que la pandemia ha tenido un impacto significativo en las operaciones y las finanzas del puerto. La actividad comercial de cruceros representa 35% de nuestros ingresos, por lo que este es un golpe terrible”, explicó Barceló.

Desde mediados de marzo, cuando comenzó la suspensión, hasta fines de septiembre, CLIA estima que en Estados Unidos la suspensión de las operaciones de pasajeros de cruceros resulta la pérdida total de 163.700 empleos estadounidenses directos e indirectos y $8.6 mil millones en salarios totales.

Florida va a tener una incidencia importante en la reanudación de las actividades enmarcadas en los protocolos de salubridad”

Rafael Díaz Balart, coordinador para América Latina de la Asociación Americana de Autoridades Portuarias.

Por su parte, en Europa la industria de los cruceros genera 53.000 millones de euros en actividad económica y mantiene 435.000 puestos de trabajo europeos. Cada caída del 1% en los cruceros desde el ‘viejo continente’ causa la pérdida de hasta 3.500 puestos de trabajo y cada día de suspensión genera la pérdida de hasta 1.000 puestos de trabajo. Desde mediados de marzo hasta finales de septiembre, se estima que la suspensión de las operaciones de cruceros resulta en una pérdida total de 215.800 puestos de trabajo europeos directos e indirectos y 7.000 millones de euros en salarios totales.

También, la industria de cruceros de Canadá está afectada, porque genera 4.1 mil millones de dólares canadienses en actividad económica y apoya a más de 29.000 empleos. Cada caída del 1% en los cruceros en ese país da como resultado la pérdida de hasta 300 puestos de trabajo y cada día de suspensión resulta en la pérdida de hasta 100 empleos canadienses. Desde mediados de marzo hasta fines de septiembre, se estima que la suspensión de las operaciones de cruceros dio como resultado una pérdida total de 20.500 empleos directos e indirectos y 1.09 mil millones de dólares canadienses en salarios totales.

El golpe económico provocado por el Covid-19 es significativo no solo para la industria crucerista, sino también para los sectores portuarios y turísticos del mundo, porque dejó de ser una crisis particular para ser global, donde todos se encuentran afectados.

Lee también la primera entrega de este especial: Cruceros: ¿Listos para ‘zarpar’ hacia su reactivación?


  • Investigación, realización y redacción: Marcos Arzuaga Serrano, Paola Ramirez Caballero
  • Diseño redes sociales: Miguel Riascos
  • Edición: The Orange Lab
  • Fotografía: Zafertvproducciones, Miguel Riascos

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